Vistas de página en total

martes, 20 de septiembre de 2011

La Casa del Propósito Especial, el misterio de los Romanov.


No es primera vez que se intenta retratar la trágica vida de la familia Romanov, una dinastía llena de lujos y riquezas compuesta por una serie de niños inocentes que no tenían la menor idea de las fracasadas intenciones de su padre y de la mala administración de estado por parte de su madre junto con la influencia familiar de una figura diabólica conocida por todos con el nombre de Rasputín.

Pero pocas versiones han venido siendo tan bien detalladas y representativas como la narrada por John Boyne, mostrando así no sólo la trágica vida de aquella familia sino también el contexto social de la época, la miseria que vivía el pueblo ruso y la riqueza de San Petersburgo, entre otras cosas de particular interés.

La historia central del relato es protagonizada por Georgi Yachmenév, un campesino ruso inmerso en la pobreza de los alrededores de Kashin, un pequeño pueblo que se mantenía con el trabajo de sus pobladores.

La historia de este adolescente da un giro de suerte al salvar de un atentado al primo del zar, también llamado Nicolás, al pasar por sus tierras luego de una campaña de guerra. Este acto de heroísmo le costará varias desgracias, una de ellas el abandono de su familia y la muerte de un ser querido, para luego ser trasladado al Palacio de Invierno para ser el guardián principal de Alexis, el heredero al trono ruso.

Allí comenzará la historia de amor entre la misteriosa duquesa Anastasia y Georgi, que a pesar de las dificultades por la diferencia de clases fructifica y genera la segunda parte de la historia que va siendo narrada junto a la juventud del campesino de manera decreciente; desde su vejez hasta confluir en el mismo lugar de sus recuerdos, la vida en Kashin y los momentos felices que vive junto a la familia Romanóv.

La controversia que se ha generado en torno a la bella princesa Romanov, ha traído un sinfín de cuentos e historias, de amores y desventuras, pero “La Casa del Propósito Especial” ha sabido, con una narración maravillosa, dar la talla frente a las narraciones de igual temática que hayan podido surgir años atrás.

Algunas escenas en la que participan Georgi y Rasputín se muestran con cierto grado de sensualidad que degrada en cierta medida el agrado del relato pero que permite la rápida reincorporación en su lectura por la brevedad de éstas.

En sí mismo el relato es muy negativo, la trama de la novela va enmarcada en hacer resaltar  los sucesos negativos que transcurren alrededor de ésta, siempre se ve el interés en destacar la inocencia de los pequeños Romanov y las desgracias que padecen, para luego darnos a conocer la dura vida del personaje ficticio más interesante, Zoya, la misteriosa esposa de Georgi.

Es indiscutible el talento literario del escritor John Boyne dado a conocer por su novela llevada al cine “El niño con el pijama de rayas” y recomendado por mi persona tras sorprenderme por su capacidad para innovar nuevamente el misterio de la realeza rusa.


Gabriel Capriles

sábado, 3 de septiembre de 2011

Quo Vadis? Una historia admirable

Tras unos meses de leer la gran novela de Henryk Sienkiewickz siento aún el deber de escribir lo que fue para mí el mejor libro leído en lo que va de mi corta vida.

Con el período transcurrido de tiempo no espero dar a conocer detalles específicos ni elementos cruciales de la obra literaria, sólo destacar ciertos aspectos y valorar, según mi criterio, la gran capacidad narrativa del escritor polaco.

La novela se remonta por los años 60 d.C. cuando el Emperador Nerón, hombre sin principios ni moral, dado al placer e inmaduro de por vida, llevaba al precipicio su mandato; con la persecución sádica de los primeros cristianos y el asesinato de varios miles en el Coliseo junto con otra desgracia muy conocida, el incendio de Roma.

Los personajes se vuelven reales para el lector, adoptan distintos papeles y personalidades que juegan perfectamente con la historia, como el desgraciado Quilón Quilónides, el fuerte Urso, la fiel Eunice, la virtuosa Pomponia, la bella Ligia, el preciado Aulo, la misteriosa Actea o la terrible Popea.

Se aprecia también la presencia de personajes históricos de gran importancia, como el ejemplar Séneca, estoico de creencia y lleno de virtudes; el gran esteta Petronio, del que hablaré luego, entre muchos otros.

Las escenas que el escritor narra en la novela se plasman a la perfección, son muy detalladas, sin irse a la exageración, busca la visión perfecta de lo que él pudo concebir de estos hechos históricos.


Escenas impactantes que arrebatan nuestra imaginación, las escenas palpitantes de las muertes cristianas, la gran hazaña del esclavo Urso al detener un toro, la muerte humilde del doctor Glauco, los banales festines y el degenerado derroche de la nobleza romana, el impresionante incendio de la ciudad para inspirar los inútiles y despreciados versos del ridículo Emperador.

Pero estas narraciones no vendrán a ser la base de tan brillante novela, tan sólo el contexto y la ambientación del motivo principal, la trágica historia de amor entre Ligia y Marco Vinicio. Ella es una mujer cristiana, adoptada por dos grandes personajes tras la pérdida en su niñez de sus padres sanguíneos, reyes bárbaros. Su belleza y virtud eran motivo de admiración pero no cualquier hombre sería digno de conquistarla. 

Él pertenece a otro plano completamente distinto, la vida desenfrenada de la nobleza romana. Era un soldado politeísta, no creía prácticamente en nada sólo en el absurdo derecho de obtener lo que quisiese; así también lo creía su tío Petronio, el esteta por excelencia de Roma, árbitro de la elegancia, uno de los consejeros principales de Nerón, de quien despreciaba versos absurdos mal entonados tanto como aborrecía la fealdad. 

De estos dos personajes surgirá una triste tragedia que al final se convertirá en una historia de amor con contenido, con un fondo histórico muy bien generado y con la idealización exacta de los personajes, clave para obtener tan buena historia.

No caben palabras en infinitas hojas para describir la excelencia de esta historia y su narrativa, una novela que sin duda alguna vale la pena leer.

Gabriel Capriles

miércoles, 31 de agosto de 2011

Jornada Mundial de la Juventud



 JUAN ALTIMARI

Millares de jóvenes se reúnen en Madrid por un mismo motivo "acompañar al Papa", un encuentro inolvidable que cambiará la vida de muchos, la JMJ

martes, 30 de agosto de 2011

2D>3D

Ayer, mientras salíamos del cine de ver la última película de Harry Potter, mis amigos hablaban de cuándo y cuántas veces más irían a verla en la pantalla grande. Me preguntaron si la quería ir a ver tal día en 3D, dije que la quería ver otra vez, por supuesto la tendré que ver como 5 veces para caer en cuenta que de verdad se terminó, pero en 2D, como fue filmada, porque, además de ser una película no apta para la tercera dimensión (es muy oscura), su esencia se desvanece al ponerse los lentes.

Y esta es la realidad de las últimas películas que han convertido o filmado enteramente en 3D. Por ejemplo la misma ‘Harry Potter y las Reliquias de la Muerte 2, una película como esta ¿Necesita la transformación a 3D? La respuesta es NO; en la primera parte los productores decidieron no transformar la cinta, porque no era realmente necesario. Yo creo que no es realmente necesario tener que convertir una película a 3D para que tenga éxito, y las películas recientes en esta modalidad han sido criticadas por el muy mal efecto que tienen.

Muchos me dicen “¿Por qué te quejas si también hay salas 2D?” me quejo por esta “nueva creencia" de que si la conviertes 3D ganas más dinero, y a veces, es verdad, pero la realidad es que no, no ganas más dinero y los últimos 2 años en el ámbito de críticos de cine y el mismo público, no ayuda en nada (ejemplo: El Avispón Verde)

Pero, ¿Por qué no me funciona el 3D? Por la simple razón de solo ponerse los lentes, hay un objeto que me separa  de la pantalla y de lo que sucede en la cinta, al ponerme los lentes hay un sujeto intermediario que no me deja centrarme en la esencia del cine. Vuelvo a poner de ejemplo a Harry Potter,  en la última parte de la serie creada por J.K Rowling, ocurren severas muertes (tranquilos, este artículo no va a contener spoilers) que pueden hacer que unas lágrimas se escapen por ahí. La película es emocional, y si eres un verdadero cinéfilo o gran fan de Potter (como, curiosamente la mayoría de la sala donde la vi, todo el mundo lo era) vas a llorar; a lo que quiero llegar es, en una última parte como ésta, a mi gusto propio, no quiero tener ningún aparato fastidioso que me distraiga de las emociones y acciones que están sucediendo en una cinta que llevo esperando por meses.

El 3D le quita  esa esencia mágica, esa a la que nos lleva con cotufas y refresco en mano, a disfrutar esa película de romance, drama, acción, horror, etc. Sin ningún lente de plástico que me obstruya de la acción sólo para ver unas cuantos efectos que no valdrán la pena al compararse con una cinta original. 

¿Se imaginan que conviertan al Titanic en 3D?  Horror.

Mariana Tineo Blanco.


  

El Papa en la JMJ

                                                                      Luis Felipe Capriles          

Tras tomar esta foto valieron la pena varios intentos fallidos persiguiendo al Papa-Móvil. La alegría del Santo Padre muestra la emoción de la Jornada Mundial de la Juventud

Monumento a los Descubridores (Lisboa)


Gabriel Capriles

¿La gente no tiene cultura?


“La gente no tiene cultura”. Si esta primera afirmación dada por el miembro de la Real Academia Española, Alonso Zamora Vicente, en una entrevista de la década de los 70, es falsa, el pueblo venezolano habría gozado de una democracia bien establecida desde hace décadas, no nos habríamos dejado llevar por discursos pomposos que no son más que la máscara de ideas siniestras. Afirma el escritor  Aldous Huxley:  Cuanto más siniestros son los deseos de un político, más pomposa en general se vuelve la nobleza de su lenguaje”. Con una lengua completamente “barroca”, “estética”, sin darle importancia al contenido, no nos han permitido entender ni un poco de su falsedad; nos llevan a la acción por el sentimiento, no por la razón ni por nuestra capacidad de pensamiento. Así mismo, poco a poco el venezolano ha adoptado una política de desconfianza ante estos discursos, nuestra falta de lenguaje y de cultura no nos han llevado a más que desconfiar, en vez de razonar, como medio de protección ante las constantes mentiras y fracasos dentro de nuestra historia.

El lenguaje nos limita, impide nuestra propia iniciativa. Suempobrecimiento nos lleva a actuar como marionetas de los actores políticos de cada época; entonces se ha llegado a afirmar que el venezolano “es puro sentimiento”, y como decía el filósofo austríaco Ludwig Wittgenstein “los límites de mi lenguaje son los límites de mi mente”Hasta que no gocemos de un lenguaje al menos aceptable el venezolano seguirá cayendo una y otra vez en el mismo precipicio.

Con esto no me remito a establecer el lenguaje como la solución a todos nuestros problemas, decía Rafael Cadenas, pero sí como una necesidad para trasmitir nuestras propias ideas y para poder captar y razonar lo que se nos transmite. Es decir, sin un buen lenguaje jamás podremos buscar y ejecutar las VERDADERAS soluciones que necesita nuestra nación.

El empobrecimiento del lenguaje ha llevado también a empobrecer nuestra cultura. Ya no se lee ni la parte posterior de un libro, ahora tan sólo leemos los subtítulos de las películas extranjeras. Basta relatar una anécdota para confirmar estas palabras. Hace poco, comprando libros para mi tesis de 5to año, sobre Arturo Uslar Pietri, entré en una librería a preguntar sobre este famoso escritor, uno de los mejores escritores en la historia venezolana, y la persona “que atendía dicha librería” me respondió lo siguiente: “sólo vendemos libros de gente famosa”… ¿Gente famosa?


            “Muchos leen”, diríamos en la sociedad actual, pero la gran mayoría de éstos “pocos muchos” que leen, leen best-sellers escritos en su mayoría por esta “gente famosa” (“GENTE” mas no “ESCRITORES”, que no saben emplearbien el lenguaje), en gran medida mediocres e inmorales, que tienen un gran éxito en el mercado. La mayoría de los libros de estrellas de Hollywood dan vergüenza y es lo que ahora se califica como un buen libro; o, cabe destacar, algunos relatos que por ser atractivos para la juventud resultan ser los más leídos en nuestra sociedad, excluyendo a los VERDADEROS libros, los clásicos por ejemplo, que han sido mal vistos por la juventud, en parte por culpa de las clases de literatura de nuestro sistema de educación en el bachillerato y en otras etapas educativas.


Gabriel Capriles